La madera al tratarse de un producto natural requiere de tratamientos preventivos, que serían aplicados antes de su instalación definitiva, con esto conseguimos que esta goce de buena salud y en consecuencia tenga un aspecto atractivo y saludable. Estos tratamientos son preventivos de ataques biológicos que pueda sufrir la madera, como hongos e insectos. Son aplicados en dos manos como máximo en nuestras instalaciones, quedando protegidas durante seis años las partes donde no les de el sol y cuatro las expuestas al mismo. La reaplicación es muy sencilla, no requiere lijado ni decapado, es inoloro y no contamina. Por todo lo anterior una vez realizada la aplicación mantendremos cuidado y saludable nuestra instalación durante muchos años.

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